martes, 1 de enero de 2013

Un regalo inesperado, antes de acabar el año

Hace poco que hemos montado un grupo de running y ya se aprecian gestos de amistad muy buenos.

Uno de estos gestos vino acompañado de buenos acontecimientos, en teoría el día 31 de diciembre yo tenía que trabajar y a medida que se acercaba la fecha, las calles se llenaban de carteles anunciando lo que es, para mí, la guinda del pastel a un año lleno de carreras, y no es otra cosa que acabar el año corriendo, en la denominada "Cursa dels Nassos" o como en otros sitios de España se le llama la San Silvestre.

Pensando que este año ya no podría ir, me sorprendió una llamada del trabajo diciendo que ese día me daban fiesta, la pena, que días antes las inscripciones ya se habían cerrado. Me fui a entrenar con el compañero Félix y se lo comenté. Cual fue mi sorpresa cuando me dijo que él tenía dorsal y que en el trabajo no se lo habían podido cambiar, entonces se ofreció a que si en el último momento no podía correrla me regalaba el dorsal.

Me fui contento a casa, pero pensando que aún existía una pequeña posibilidad de que eso no pasará y que le cambiaran el turno. Así que durante el fin de semana proseguí con mis entrenamientos para la maratón de Barcelona, pues hacía una semana escasa que los había empezado y no quería perder el ritmo, con la dificultad que el domingo 30 me marcaba que tenía que realizar 24 km. y la carrera era el 31.

Llegó el lunes, y se confirmó que la carrera la haría yo, contento por hacerla, pero en parte disgustado porque un amigo se quedase sin hacer una de las carreras más bonitas del año, no por recorrido, sino por ambiente.

Salimos de casa dirección C.C. Diagonal Mar, teníamos poco tiempo. Ultimando detalles de lo que sería la cena de Fin de Año, se nos hizo tarde y la única solución era aparcar en el centro comercial y salir disparados para la línea de salida, hacía mucho viento y el aire estaba helado, algo normal en pleno invierno y casi sin luz.

Me acerco a la línea de salida casi sin calentar, ni estirar, lo que es un peligro debido a las condiciones climatológicas, me despido de la familia y me coloco al final del cajón. Sé que los primeros km. tienen que ser más relajados para calentar los músculos e intentar no forzar para evitar lesiones


Dan la salida, imprimo un ritmo que me permita ir relajado pero sin descartar la posibilidad de bajar algo el crono para acabar el año con buen sabor de boca.

Disfruto de los primeros km viendo mucha gente por la calle animando, aunque siempre hay algún descerebrado que no puede esperar 5 min. a que pasemos y se arriesga a que suframos una caída ambos, en este caso 3 chavales de entre 15/16 años son los valientes a la altura de Pla de Palau, deciden cruzar, ante el abucheo generalizado de algunos corredores con los que casi tropiezan, entre ellos yo, deciden lanzar insultos al aire, risas de burla y alguna que otra "peineta", bueno ya sabemos que donde no hay.....

Pasamos por delante de la Estación de Francia y rodeamos por debajo el Parque de la Ciudadela, para encarar Marina, de momento todo muy bien y el ritmo de momento lo he podido aumentar sin problemas, al girar la calle Pallars veo, el disfraz más original que he visto en carreras, un hombre disfrazado de reno que tiraba una chica en patines disfrazada de Mama Noel, todo esto adornado con luces. Me pareció muy original y el más divertido.


Subimos para buscar Diagonal, ya solo quedan 2 km. de momento el tiempo es bueno e intento esprintar un poco aprovechando la bajada, no es mucho pero lo suficiente para asegurarme mejorar mi tiempo desde Jean Bouin, metros antes y como siempre, mi mujer me anima incondicional, entro a meta con una sonrisa. Acabo el año corriendo, con un regalo inesperado de Félix y con la familia a mi lado.


Bueno ahora toca seguir corriendo, nos espera la cena para recibir el nuevo año, por cierto paro el crono en 43´40".
 


FELIZ 2013 !!!
SALUD Y KILOMETROS !!!

domingo, 16 de diciembre de 2012

La Mitja de Salou, la última carrera del 2012

Como es habitual al llegar la navidad, la gente se reúne para desearse buenas fiestas y un próspero año nuevo. Normalmente hay reuniones de familia, de compañeros de trabajo, de amigos y este año la hemos hecho el grupo de amigos que formamos los Run & Friends. Aunque decidimos hacerla un poco diferente, primero iríamos a una carrera.

Mirando twitter vi uno de Jaume Leiva que ponía que el 16 de diciembre tenía lugar en Salou la media maratón, donde todavía había inscripciones, tanto para los 21k como para otra carrera de 10k que se celebraba el mismo día. Propuse ir, e inmediatamente nos apuntamos Félix, Paco y yo. Silver debido a los problemas de su lesión, decidió no arriesgar y no acompañarnos esta vez.

El sábado antes de la carrera, acabé de trabajar a las 23:40 y nos levantábamos a las 5:00, si normalmente antes de una carrera duermo poco, esta vez dormiría menos, la suerte fue que no tuve que cenar, aproveche una pausa de 15 min. para comerme un plato de arroz que me prepararon unos amigos chinos de Rda. San Pere, buenísimo.

Efectivamente dormir, lo que se dice dormir, creo que no lo llegué a conseguir en toda la noche, pero cuando sonó el despertador tampoco tenía sueño. Estaba nervioso por la carrera pero también, tenía dudas por un entrenamiento de 5k que hice el viernes y no había salido todo lo bien que esperaba.

Lo preparamos todo, con la esperanza de que no se nos olvidase nada, y salimos en busca de Félix que se venía con nosotros.

En Salou nos esperaba Paco, que había decidido salir el día de antes y hospedarse en un hotel cerca de la salida, lo que le permitió recoger los dorsales del grupo y así evitarnos las colas.

Después de alguna vuelta por Salou buscando la salida encontramos la cafetería donde habíamos quedado con Paco. Nos entrega los dorsales y nos los colocamos, hacemos uso del baño como rigor antes de una carrera y empezamos los estiramientos, antes de que empiece la carrera, nos acordamos del compañero Silver.


Nos colocamos en la línea de salida y saludo a Xavi Bonastre que pasa por delante mío, nos juntamos los tres cerca de la vaya juntamos las manos, nos deseamos suerte y dan la salida. En los primeros metros se me olvida conectar el Garmin buscando a mí familia, los saludo y le doy, comienza la carrera para mí.

De mientras Paco y Félix se habían adelantado unos metros y salgo en busca de ellos, el ritmo de inicio es 4´25" pero Félix piensa que el GPS está roto porque cree que vamos más lentos, señal inequívoca de que va fuerte, yo sigo a su lado aguantando ese ritmo que para mí está muy bien, aguantamos todos juntos unos 4/5 km. pero Paco se queda rezagado. En una curva miramos si viene pero detrás nuestro, pero no lo vemos, cerca se encuentra la liebre de 1:40 y creemos que él se ha quedado aguantando ese ritmo para acabar los 10k.
Seguimos avanzando, a un buen ritmo, siempre cerca de los 4:30, veo que Félix sigue tirando bien y yo de momento no tengo problemas, vamos hablando todo el camino señal de que las fuerzas de momento se encuentran intactas. Pasamos por el kilómetro 9 donde hay una pendiente bastante buena para recuperar fuerzas, delante veo unos niños que están chocando las manos con los corredores, son mis hijos!!!!. Me desplazo a mi izquierda para así chocarla con ellos y saludarles, este es el mejor suplemento deportivo que puede haber.
 

Después subimos la pendiente que nos llevará al kilómetro 10 y bajando por el lado contrario vemos a Paco, calculamos que irá 2 minutos por detrás nuestro. Todo marcha viento en popa, buen ritmo, nos mantenemos juntos y comentando la carrera, siguiendo lo que se podría decir una táctica de carrera y visualizando lo que nos queda de recorrido, sabemos que en el kilómetro 15 y 17 hay unas cuestas bastante importantes.


Llegamos a lo que pensamos que era una subida fuerte en el kilómetro 15, y vemos que no lo es tanto, simplemente es una subida larga pero no empinada, pero consigue su objetivo al menos en mí, que es ir mermando mis fuerzas. Recupero algo en la bajada y continua con una recta por un paseo con unas vistas espectaculares de la costa, cerca hay un chico con el que comenzamos a hablar del ritmo que llevamos y de lo que nos queda de carrera, pero miramos al frente y.... comienza una subida fuerte y con varias curvas, de repente dejamos de hablar, sabemos que esto es lo más duro del recorrido y todas las fuerzas serán bienvenidas.

Mi cuerpo empieza a ceder metros sobre nuestro compañero de viaje, que a su vez cede frente a Félix, veo que durante la carrera ha guardado bastante y la cuesta no será el impedimento para que haga su primera media maratón con un buen tiempo.

Llego a lo alto de la cuesta y veo que la distancia crece, pero sigo manteniendo pese a todo un magnífico ritmo 4´36". Mantengo mi ritmo de crucero por el Paseo Marítimo, me cruzo con Félix y le mando un saludo, giro 360º para encarar el kilómetro 20, comienza una pequeña subida, hasta un puente donde comienzo a bajar, aprieto con lo poco que me queda, giro y veo meta. A pocos metros me esperan mis peques, se lanzan los dos a buscar mis manos, nos cogemos y vamos juntos hasta meta.




Paro el crono en 1h 35´23", mejor de lo esperado. Feliz, nos juntamos todos para la foto de rigor y salir corriendo a comer al restaurante, donde pasamos un rato muy bueno, comiendo en familia, con amigos y riéndonos un poco con el compañero Silver por no tener como nosotros la mochila de la Mitja Marató.


Es bonito correr solo e incluso necesario, pero cuando lo haces con amigos parece que no corres, simplemente pasas un buen rato, donde el sufrimiento y el cansancio no tienen cabida.

SALUD Y KILÓMETROS !!!